Clotilde había llegado por primera vez a la escuela, recién abierta y con todo preparado para empezar. Se emocionó al ver aquella estancia tan grande, donde sabía que todos sus pequeños iban a estar en la mayor de las comodidades y que incluso podría ampliar más sus proyectos y actividades con los pequeños. Sentía una satisfacción y una felicidad al ver aquella estancia e imaginarse a sus pequeños allí... Que no lo podía creer. Se moría de ganas por inaugurarlo todo, pero aún quedaba mucho por preparar y hacer. Día tras día trabajaba y iba hasta allí con los niños para organizar los sitios donde iban a estar cada grupo de peques, cada día más emocionada. Mientras, Martín, había empezado su primer día de trabajo, había ido a la oficina central y había terminado de firmar y gestionar su incorporación, sabía que esta vez, era el sitio y el lugar. A ambos les estaba resultando su llegada bastante emocionante, había sido un reconocimiento que no habían tenido antes, así que estaban fel...