Por fin el más pequeño de la familia mejoraba y quedaba bastante claro, que la situación iba a mejorar, después de la decisión tan grande que había tomado Martín: cambiar de trabajo. Meses más tarde, Martín recibía una oferta de trabajo que cambiaría para siempre la vida de la familia: se iban a vivir a Suecia, sí, Suecia, una noticia que sabían que entristecería al resto de la familia, y sobre todo a Matilda, quien había vuelto a vivir a Sevilla. Clotilde, sabiendo que esto podría pasar, les reunió a todos en un gran banquete familiar para anunciar la noticia. La familia tenía claro que iban a ir a verles cada mes, porque no querían separarse ni de ellos ni de sus nietos. Más tarde, después del banquete familiar, llamó a Matilda y quedó con ella como últimamente era habitual, una tarde/noche de chicas, mientras Martín preparaba las maletas, pero esta vez, para siempre. Matilda se echó a llorar, no podía creer lo que estaba apunto de pasar, se iban a separar de nuevo, ...