Por qué tendrá el chico que justificarse por todo aquello que hacía pensando que es lo mejor para él? Para su propia vida profesional, personal... Las decisiones que toma siempre las toma pensando en los suyos y en lo bien o mal que hará en su vida en un futuro. Pues eso se llama planear, y ni él ni ninguno de nosotros, sabemos planear el futuro, pero sí sabemos con quién queremos estar en él.
No se trata de justificaciones, cada uno actúa según sus principios, sus circunstancias y su vida, en el caso de este chico, encauzándolo de la mejor manera posible y llevando a su gente siempre en sus planes, no tendría por qué justificarse con la gente que quiere cuando toma decisiones con respecto a su vida personal y profesional porque no por justificarse significa que lo incluya en sus planes ni el no hacerlo significa que no lo incluya, significa que la vida da muchas vueltas y las decisiones de este chico giran en torno a sus principios y a su vida en todos sus aspectos.
Una tarde, reflexionando sobre esto y sobre todo en general, el chico pensó que debía pedir perdón por todas aquellas palabras en mal estado que soltó en momentos que no eran apropiados por impulsos indebidos, palabras que aludían al pasado, y a pasados que no era bueno recordar, ¿qué necesidad había? Lo curioso es que la conversación que tuvo un día de ejercicio con su mejor amigo empezó precisamente con la frase de: '¿Qué necesidad hay de soltar mierda donde no es necesario y cuando ya no lo es?' en relación a una situación que ocurrió y que se tornó a palabras necias que no debieron salir. Como diría Gandhi: 'cuida tus palabras, porque se volverán actos.' Qué razón tenía y qué poco caso le hizo nuestro chico en cuestión.
Esa misma tarde, además de pensar que debía hacerlo, lo hizo, habló consigo mismo en voz alta y pidió disculpas por esos impulsos que debió controlar.
No se sabe muy bien qué arreglaría con eso, y quizá no es limpio del todo, pero sí debió hacerlo y lo hizo.
Tambien dio las gracias por seguir viviendo.
Seguiremos.
Recordáis que Clotilde había intentado y estaba, junto con Martín, llegar a un estado mental tranquilo, y de paz, pero resulta ser, que nunca llegó. Creían que sí porque habían tenido una temporada muy buenas, pero no, siempre había algo detrás que hacía que ese estado de paz y de control emocional nunca llegara. ¿Por qué era tan difícil? ¿por qué el ego superaba siempre ese estado mental al que querían llegar? Clotilde se había visto así misma sentada en la tierra, en la tierra de un bosque donde sólo estaba ella y una arboleda con un color verde naturaleza que jamás había visto antes. Sentada, agachada con los brazos abrazándose a ella misma mientras cogía un poco de tierra del suelo y se fundía con ella, y a su vez pedía perdón, por no llegar, por no ser, por no entenderse y por dejar que el ego y las emociones pudieran con ella. Pidiendo permiso a la tierra para poder fundirse con ella y extenderse esos ramilletes de tierra desgastada y verde sobre sus piernas y brazos, llorab...
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