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Un día como otro cualquiera.

Se me acumula el trabajo pero no sé cómo empezar. Sé lo que tengo que hacer, pero no sé cómo asimilarlo ni cómo empezarlo. Es como cuando tienes prisa y lo abarcas todo, sobresale, ¿no? pues así es, espero que lo entendáis, sinceramente.  Mirad, me sé hasta las soluciones para solventarlo, pero es que soy tan jodidamente difícil, que no lo hago bien, o no debo hacerlo bien. ¿Desde cuándo a mí las navidades se me han hecho cortas? ¿DESDE CUÁNDO SEÑOR? Pues... están siendo las más cortas de toda mi vida.  Hacer las cosas las termino haciendo, pero nunca sin presiones y nunca sin tensión.  Imaginad ahora si esto lo extrapolamos al ámbito de las relaciones amorosas. Para mí se añade más presión, porque son más cosas las que tengo que hacer y a las que tengo que comprometerme, ¿llegáis a entenderlo? Necesito un espacio para mí, para no hacer nada, llegar a pensar: "hostia, no tengo que hacer nada en un puto año entero." ESO ES REALMENTE LO QUE NECESITO AHORA, pero tal...

Ya, día 4.

Supongo que te pasará eso de releer todo lo que escribes, a veces para ver si tienes alguna falta, otra para ver si tiene sentido, para ver si queda bonito... o también hay otros casos en los que simplemente, lees por inspiración, porque sabes que te apetece escribir, y vuelves a inspirarte según tus escritos. Esas cosas pasan porque según lees, asocias lo que has escrito anteriormente a la situación en la que te encuentras en tu vida. Una vez que terminas de releer, empiezas a pensar en tu vida, no piensas en lo que ha cambiado, sino en lo que vas a escribir después de pensar en tu vida y asociarlo con tu situación actual. Empiezas a escribir pensando que vas bien encaminado/a, hasta que te das cuenta de que lo que estás escribiendo no tiene sentido porque has empezado a mezclar los sentimientos que se han venido a la mente mientras leías, con lo que estás sintiendo en tus circunstancias actuales. Con lo que vuelves a borrar y empiezas de nuevo. Ya la cosa va cobrando sentido, una v...

¿Habéis oído hablar alguna vez del narrador externo omnisciente?

Julia era una chica de 21 años que prácticamente no sabía dónde estaba de pie, pero siempre le dio vergüenza decirlo porque se meterían con ella y eso era un hecho. Hasta que encontró a una "hermana" a la que no le dio vergüenza decírselo, porque para ella es un pilar fundamental desde que la conoció. Se dio cuenta hace meses de que ya no era una niña, pero no sabía cómo afrontarlo, se equivocó y siguió equivocándose. Eso hizo que cometiera errores que cambiarían su futuro. Tenía solución, efectivamente, pero ya no era lo que realmente quería. Se metía y se mete en berenjenales ella sola porque es una chica tan jodidamente difícil que se mete y sale sola de todos ellos, no sé si decir que es admirable o una gilipollez.  Aunque sus sentimientos parezcan claros, no lo están, parecían estarlo, pero no, no lo están, por eso comete también muchos errores.  Julia es la sustituta de todos y está para todos. Llegó a pensar que sería el fallo más grande de toda su vida, ¿por qué...
Miré en lo más profundo de tu alma esperando encontrar algo que me relacionara contigo, pero al parecer, sólo era vacío porque me equivoqué al llamarlo alma.