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Una llamada que cambiaría el rumbo.

Una mañana en la que Clotilde se encontraba en la escuela infantil con sus hijos y organizando a su vez la creación de la nueva escuela infantil, en un hueco que tuvo entre reuniones y actividades con los niños y sus padres, llamó a Matilda, ésta no se esperaba su llamada y más en horas de trabajo. Clotilde la llamó preguntándole por su embarazo y por cómo le iba todo, una llamada de amigas, de toda la vida. El embarazo de Matilda iba avanzando muy bien a pesar de como ya os conté, lo que costó que se quedase embarazada. Matilda trabajaba en un laboratorio como bióloga e investigadora y su marido era policía científico. Los dos se habían conocido en la universidad y como dicen, lo que la universidad une, que no lo separe nada. Durante la universidad, fue donde conocieron a Clotilde, porque Clotilde estudió magisterio y pedagogía en la facultad de educación que estaba justo al lado de la facultad de ciencias y compartían campus. Cómo acabo de decir, lo que la universidad une, que no lo ...

Se supone, que era un día como otro cualquiera, pero... No.

Una noche bastante calurosa de verano Clotilde estaba especialmente feliz porque después de aquella conversación con Martín, pensó que lo mejor sería darse cuenta de que las cosas podían siempre cambiar a mejor teniendo voluntad para ello y, además, que con pequeños detalles podrían solucionar grandes problemas. Martín ya veía en la mirada de Clotilde cierta felicidad que antes de esta conversación no tenía, lo que hacía que su relación mejorase muchísimo. Clotilde comenzó con su primera aventura, creando primero su primer diseño de su segunda escuela infantil. Noches y noches en vela diseñando primero bajo papel su segunda escuela. Una mañana, se levantó diciendo: "por fin, ya la tengo" Martín, mirándola sonriendo, comentó: - Jajaja, ya era hora cariño, que casi no duermes. No sabes cuánto me alegro y cuánto de orgulloso estoy de ti.- Clotilde esbozó una sonrisa y lo abrazó fuertemente. Sus hijos, recién despiertos, se fueron rápidamente a ver qué estaba pasando y vieron a s...

Una conversación que cambió sus vidas.

Clotilde no dejaba de darle vueltas a si la decisión que iba a tomar sería la mejor o no. Sabía que le quería y sabía que tener a sus hijos había sido una decisión de los dos y que para ella era una de las mejores decisiones de su vida, siendo la primera, él. Para ella era muy difícil pensar en que la relación con su marido se había convertido en algo rutinaria, algo monótona, y que, aunque eran felices y esas vacaciones habían hecho que se diesen cuenta de que realmente eran felices, la monotonía y la rutina, no era algo que hubiera desaparecido, y esa magia, esa diversión, ese romanticismo, ese tiempo para ellos, estaba mermando de manera significativa debido a ese piloto automático, y, aunque sus vidas habían cambiado para mejor, seguían teniendo esa rutina que a largo plazo, ella creía que les iba a afectar.  La decisión que tomó Clotilde fueron dos, y muy difíciles, una de ellas, hablar con su marido sobre su relación, decisión que le iba a costar porque tener una conversación...

Lo difícil que a veces es fácil.

Lo sencilla que puede ser la vida cuando uno se relaja y disfruta de la vida. Lo sencilla que es la vida cuando tienes el apoyo necesario y cuando piensas bien en tu situación y en las ventajas que la vida puede brindar. Lo bonita y sencilla que es la vida cuando tienes a gente que aporta a tu vida. Hoy lo que tengo para enseñaros es lo complicada que puede ser la vida cuando te surge de repente en una tarde, un agobio muy grande porque "se te pasa el arroz" por no tener una casa a tu nombre, por no tener un trabajo estable y tenerlo de manera temporal o no tenerlo. Por no tener pareja, por no tener o no querer hijos, por no tener dinero, por no tener el carné de conducir. Lo complicado que puede ser darte cuenta de que esa es tu realidad pero, ¿Y lo fácil que podría ser el darte cuenta de que estás vivo y estás sano, y lo fácil que podría ser darte cuenta de esto y luchar por tener, quizá no todo, pero... ¿Parte de todo esto? ¿Y lo fácil que sería darte cuenta de que realmen...

Una equivocación que se convirtió en la mejor decisión.

De vuelta de las vacaciones, Clotilde y su familia volvieron mucho, mucho más renovados, más calmados y sobre todo, más felices, dándose cuenta de lo que verdaderamente tenía valor en la vida: el estar en ella y tener en cuenta cada momento bonito que tenían, y sobre todo, la importancia de conocerse y tratarse.  El valorar y disfrutar cada momento, hacía que la vida fuese mucho más bonita, y mucho menos injusta. También os digo que una cosa es valorar cada momento y cada segundo de nuestra vida, y otra muy distinta es negar lo innegable y negar que todo era de color de rosas y que no había momentos malos, el creer eso era vivir en una utopía (una mentira para que me entendáis). Clotilde en teoría, se había levantado con buen pie, acababa de cobrar, y eso como a todos, la ponía aún más contenta. Tenía que comprar unos vuelos para verano para irse de vacaciones con su familia, pero se equivocó de destino y de fecha, y preguntaréis, ¿y cómo es posible? primero, porque no había desayu...

Grandes noticias.

Clotilde, su marido y sus hijos decidieron darse un descanso, tanto mental, como físico, y decidieron cogerse ambos unas vacaciones en Fuenlabrada, Madrid. Fueron unas vacaciones turísticas muy buenas, teniendo en cuenta que no era lo típico de playa, piscina o rutas de senderismo de invierno, qué va, sino eran unas vacaciones de dejar el piloto automático de su vida en Sevilla, para empezar unos días de paz, diversión, pasar tiempo de calidad con sus hijos, conocerse más cada uno y entre ellos y sobre todo, de conocer un sitio nuevo con su familia. Fue una semana, una semana en la que se estaban hospedando en un hotel de 4 estrellas - lo nunca visto antes en su familia - que tenía jacuzzi y todo lo que nunca habían probado. Tenían por supuesto, pasatiempos para bebés y niños pequeños. Los pequeños se lo pasaron increíblemente bien, y los adultos, aún más, y diréis 'anda, ¿y eso por qué?' sencillo, ver que sus hijos se lo estaban pasando increíblemente bien y que por fin, estab...

¿Una queja o una vida?

 - 'Hola amor, ¿cómo estás?' - Decía ella cuando llegó a casa con los peques de su escuela infantil mientras le daba un beso. Él, con la ternura que le caracterizaba, le dijo -'Contigo siempre bien.'.  Ella se había leído libros de autoayuda pensando que de verdad sólo los libros de autoayuda le ayudarían, pero no era consciente de que si no actuaba en consecuencia no conseguiría avanzar en su propósito de conocerse, de dejar de estar todos los días quejándose de todo, quejándose cuando la comida se le quemaba, quejándose porque llevaba muchas cosas y no podía con todo y nadie la ayudaba (o eso creía ella), entre otras muchas cosas. Había dado el paso importante de reconocer que ambos tenían un problema y poner remedio. Se obligó a pasar tiempo con ella misma y a tener momentos de introspección para conseguir avanzar más allá, conocer su problema real consigo misma. Sus hijos estaban bien atendidos, cuidados y sobre todo, amados, tanto por parte de papá como de mamá. No...