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29/12/18

Él tenía claro que la seguía queriendo, y se temía que pasara lo que pasara, la seguiría queriendo, había sido su primera relación y es muy duro saber que la persona a la que se ama nunca volverá porque la chica ha rehecho su vida y la relación acabó porque nuestro chico tenía 15 años y era un inmaduro.
La chica sabe lo que él siente, y lo que hizo fue poner un mural emocional porque la cosa no funcionaría ni funcionará, ella es feliz, y el chico con el que está, es feliz con ella, y ahí, nuestro chico, poco puede hacer, además de asumirlo y seguir hacia adelante sin ella, con sólo un seguimiento en instagram para saber de su vida.
El chico tiene una idea en su cabeza que le ronda desde hace un tiempo pero que no le quiere dar muchas vueltas porque tiene miedo de que todos los recuerdos con ella se olviden de forma inminente. La idea es, escribir su nombre en un papel, coger del cajón de su mesilla el mechero que le regaló su amigo Rodolfo, asomarse a la ventana y... quemar ese papel y dejar que se convierta en cenizas y que se pronuncien en el cielo aquellas letras perdidas. 
No lo tiene claro porque... todo lo que tiene de ella son recuerdos bonitos y... no le gustaría olvidarse de todos aquellos momentos... pero a la vez... lo están torturando, ¿debe hacerlo?
Es muy difícil, pero llegamos a la misma conclusión... ¿es tortura o amor?

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