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El contagio del que nunca hay que desprenderse - el amor.

Aunque esta fase la pasemos, siempre nos quedará en nuestro recuerdo, siempre nos quedarán las palabras y los sentimientos tan fuertes que creó todo este encerramiento. Siempre nos quedará ese abrazo tan fuerte, ese vínculo tan fuerte que nos unió más que nunca y que nunca dejó de unirnos. Siempre estuvimos unidas, pero nunca lo tuvimos tan claro como ahora. Nunca nos habíamos unido tanto como ahora. Cierto será siempre, que cuanto peor estamos, es cuando más has estado. Cuando más cerca te he sentido, ha sido cuando peor hemos estado. Hemos compartido más momentos malos, que buenos. A pesar de eso, siempre hemos estado. El hecho de escribirnos cada día mensajes de amor tan puros como el sentimiento que nos entra en el alma por aquellas personas que amamos, dice mucho de nosotros, hace sentir especiales a todos aquellos que tenemos a nuestro alrededor. Amo sentirme querida por todos aquellos que tengo alrededor, amo el sentir que existo para todos ellos, amo el sentir este amor tan pur...

Ante todo, unidos.

Hoy, después de dos meses y medio sin verla, Clotilde había vuelto a ver su hermana, a su hermana de otra madre, su mejor amiga. Fue emocionante, realmente emocionante, les faltó llorar. No paraban de hablar, de lo nerviosa que estaban no sabían ni para dónde iban, y lo único que iban a hacer era darse una mínima vuelta.  De lo nerviosa que estaba, a Clarita iba a darle un ataque de ansiedad, se necesitaban y estaban tan cerca y tan lejos a la vez que ni se lo creían. Clarita dijo: '¡pero Dios mío!, ¿dónde vamos, nena?' a lo que Clotilde respondió: 'Ay Dios, no lo sé, pero vamos, si no vamos a ir muy lejos, vamos' Así fue, siguieron andando, andando y... dieron la vuelta a la manzana y volvieron. Cuando se despidieron, costó trabajo que se fueran, pero muy a su pesar, se fueron, porque sabían que tenían que irse, pero si por Clotilde fuera, se hubiera quedado allí siempre, como antes. Fue muy difícil, pero se dijeron antes de irse: 'volveremos a vernos, ¿verdad?...

Primeros pasos ante un problema.

¿Lograría conseguir Clotilde dejar de ser una servidora de todo el mundo? ¿dejaría de sentir que tenía que darlo a cambio de no recibir nada de lo que ella realmente quería? ¿Dejaría de sentirse mal por no hacer aquello que otros sí pueden hacer? ¿Sería capaz alguna vez de decir todo lo que realmente quiere decir sin tener miedo a la respuesta de los demás? ¿Sería capaz de crecer emocionalmente? No lo sabemos. Lo que sabemos es que ella cada día se enfrentaba a situaciones que no quería y por las que sólo sabía poner malas caras sin saber gestionarlo de la mejor manera posible. Sólo sabíamos que ella se desahogaba con ella misma y apenas contaba sus problemas, se los llevaba para sí misma. Los problemas siempre rondaban a lo mismo, a no terminar de sentirse querida y mucho menos, valorada, a pesar de todo lo que había pasado. Le dijo algo su psicóloga que no puedo desvelar porque es confidencial pero... algo que la ayudaría, y ella no lo terminó de cumplir, porque debía hacer eso todos...

Respetar y no imponer.

Clotilde tenía una idea de religión que era un tanto particular, creía en su propia religión, y la predicaba para ella, además, se sentía escuchada cuando predicaba cada noche. Ella creía en un ente especial y superior al que acudía para hablar y para desahogarse. Se sentía escuchada y sabía que la escuchaba porque al tiempo, cosas por las que había pedido y rezado cada noche, se cumplían, no al día siguiente de pedirla, pero sí al cabo del tiempo, justo en el momento en el que las cosas aún tienen solución y por las que además, ella luchaba y cogía fuerzas. Se sentía fuerte cada día por hablar cada día con ese ser superior y por predicar cada noche, se sentía llena. Hasta las cosas que parecen no tener solución, se superan y se siguen luchando hasta el final y por eso ella predicaba cada noche y estaba siempre respaldada por ese ser especial para ella. Además, siempre le daba las gracias por todo. Siempre pedía por todos los que tenía a su alrededor y por los que no tenía a su al...

Lunes, 27 de Abril

¿Os acordáis de chico que se encontró Clotilde en el tren volviendo de clase? Pues... estaba ella sentada escribiendo en su diario todo lo que se iba ocurriendo y se acordó de repente del chico... Se puso a investigar y... averiguó que estaba apuntado a una asociación a favor de la lucha contra el cáncer, que tenía 27 años y que estudiaba en un instituto el grado superior de administración y finanzas. Se quedó sorprendida porque quería contactar con él y había conseguido información para hacerlo. No se lo pensó dos veces e inmediatamente le habló por Facebook que fue donde había descubierto toda la información. Le escribió diciéndole que era ella una chica que se encontró en el tren y que estaba interesada en él porque le había transmitido a simple vista, que era un buen chico. Así es, el chico, sorprendido, le respondió y le dio su número de teléfono diciéndole que era muy amable, que no la recordaba, pero que agradecía tal interés de forma inmediata y sin pedir nada a cambio y que en...

Jueves 23 de Abril de 2020 (RECUERDOS)

¿Os acordáis de un amor especial de su antigua clase que tenía Gerardo? Sí, ya sabemos que Gerardo se ha ido de casa por trabajo, pero eso no significa que ese amor haya desaparecido. Ya hablamos de que Gerardo se había enganchado a la chica de su antigua clase. Esa chica no ha desaparecido de su vida, él ya estaba fuera de todo ese entorno, no la había vuelto a ver ni la vería más, pero seguía estando en su gran corazón. Resulta que un día, deshaciéndose de sus apuntes de sus antiguos estudios, descubrió que tenía unos apuntes que tenía de la chica de su clase, y se quedó muy sorprendido después de ver dichos apuntes. Por su cabeza pasaron muchas cosas en ese momento, sentimientos, emociones, nostalgia... y no, no había pasado nada entre ellos, pero... algo habían despertado esos apuntes en él. Al día siguiente, se le ocurrió escribirle a la chica diciéndole que había descubierto que tenía sus apuntes y que estaba fuera, pero que podría escaneárselos y mandárselos por mail. La chica,...

Martes, 21 de Abril de 2020

Clotilde estaba en su casa sentada frente a su ordenador, viendo recuerdos, fotografías, vídeos, de todas aquellas personas que pasaron, se quedaron y siguen en su vida. Hablamos tanto de familia, como de amigos, la familia que siempre se escoge. Resulta que dándole vueltas a todo esto, Clotilde llegó a la conclusión de que igual, era más dependiente de las personas que la rodeaban de lo que ella pensaba. Siempre tenía más en cuenta la opinión de los demás que la suya propia. La cuestión era que siempre se lo planteaba todo, y es que, además de ser insegura, siempre esperaba la aprobación de los demás, y sus decisiones en muchas ocasiones se basaban en opiniones de sus seres más queridos. Eso también le afectaba y no para bien en su vida, puesto que el hecho de depender de esa forma de las personas que la rodeaban no hacía que ejerciera su total personalidad y la llevaban a tener discusiones y enfrentamientos porque normalmente siempre había variaciones sobre un mismo tema. Después de ...