Ir al contenido principal

Incorporaciones al alma.

Después de 8 años de aquella vida escolar tan intensa, he de dar las gracias por haber estado allí, por haber pasado uno de los peores momentos de mi vida y a su vez los mejores. 
Por haber conocido a personas que me hicieron felices y me hicieron la vida difícil sentimentalmente durante esa etapa. 
Mis últimas palabras mantenidas con uno de los profesores más queridos por mí fueron: "Dejar esto supone quedarme huérfana de padres." Explicaré por qué.
Ahora me dejan al aire, me dejan enfrentarme a una vida que comienza con otra rutina a la que todavía no consigo acostumbrarme, me obligan a deshacerme de mi vida anterior... no, tranquilos que no es miedo. 
Decían que yo estaba luchando para mi futuro pero nunca me hice a la idea de que así era. Y llegó la hora. Como siempre digo: siempre llego tarde. 
Gracias, muchísimas gracias a todos los que confiaron y a los que no. Gracias a aquellos que me dieron un abrazo cuando yo decía que no podía más. Gracias a aquellos que sabían que cuando yo decía: "no puedo más." era que seguía pudiendo cada día más. 
Como sabéis, sigo sintiendo, he incorporado un sentimiento más a mi alma a parte de los muchos que tengo que hacen que cada día me vuelva loca: mi más sincera satisfacción. 
Gracias a aquellos que ahora se sienten orgullosos de mí, aunque, siendo como soy, esperaba que lo estuvierais bastante antes, pero oye, nunca es tarde si la dicha es buena, así que, muchísimas gracias.

Es difícil desprenderse ahora de esos momentos en los que te sentías nervioso cuando llegaba la hora de matricularte en el instituto en la ESO y... ¡jo! ¡que voy a estar sola! ¡puf! ¡qué difícil es esto! y pasaba un curso tras otro, se te iba quitando el miedo, conocías a gente de todo tipo, profesores que te daba asco saludar pero que con el paso del tiempo te ibas dando cuenta de que se merecían un premio por ser tu profesor. Con esto quiero decir que los post y tweets que pongáis mientras os sacáis la ESO o Bachillerato, nunca serán verdad porque después os vais a sorprender, después os vais a sentir a gusto recordando todos esos momentos. 

Me siento orgullosa de haber conseguido lo que conseguí y desprendiéndome aunque nunca del todo de aquella maravillosa etapa de mi vida. 

Vuelvo a decir, ¡GRACIAS! 



Comentarios

Entradas populares de este blog

Un estado de paz que no llega.

Recordáis que Clotilde había intentado y estaba, junto con Martín, llegar a un estado mental tranquilo, y de paz, pero resulta ser, que nunca llegó. Creían que sí porque habían tenido una temporada muy buenas, pero no, siempre había algo detrás que hacía que ese estado de paz y de control emocional nunca llegara. ¿Por qué era tan difícil? ¿por qué el ego superaba siempre ese estado mental al que querían llegar?  Clotilde se había visto así misma sentada en la tierra, en la tierra de un bosque donde sólo estaba ella y una arboleda con un color verde naturaleza que jamás había visto antes. Sentada, agachada con los brazos abrazándose a ella misma mientras cogía un poco de tierra del suelo y se fundía con ella, y a su vez pedía perdón, por no llegar, por no ser, por no entenderse y por dejar que el ego y las emociones pudieran con ella. Pidiendo permiso a la tierra para poder fundirse con ella y extenderse esos ramilletes de tierra desgastada y verde sobre sus piernas y brazos, llorab...

La adaptación a un mundo nuevo.

Después de llevar meses en Suecia, con la escuela infantil inaugurada, Clotilde comenzó a pensar en informarse a través de libros, introspecciones esotéricas consigo misma, sobre las situaciones que, como ya dije en capítulos anteriores, no tenían explicación como tal.  Compartiendo todas estas inquietudes con Martín, al final, juntos, comenzaron esta nueva aventura esotérica a través de rituales de calma, autodescubrimiento, y paz interior para volver a encontrarse a sí mismos, pero juntos. Se dieron cuenta de que siendo así, podrían llegar al fondo de muchas de las discusiones que anteriormente tenían, para poder sanar, ponerle remedio y seguir avanzando hacia el camino que habían construido juntos.  Desde que se metieron en el mundo del esoterismo, no faltaban en casa velas, incienso, tarots, libros sobre esoterismo y objetos de limpieza espiritual. Y también, desde entonces, no faltaban en casa un día en el que no estableciesen un día para hacer su ritual de calma, de paz ...

Una visita esperada, pero a la vez, inesperada.

Cada día mejoraba aún más su situación, pero eso no sería lo único, iban a tener una gran sorpresa, después de varios meses de la inauguración, una visita que no se esperaban, al menos, tan pronto.  Los padres de Clotilde, sin avisar, se presentaron en Suecia.  Una visita esperada pero a la vez, inesperada tanto para Clotilde, como para Martín, pero aún más, para los pequeños. El mensaje de su madre: 'cariño, ¿estáis en casa?' la dejó totalmente sorprendida, porque, como ya sabéis, los padres sabían que su casa, ya no era España. Así que, minutos más tarde después de asumir el mensaje, Clotilde le respondió diciéndole: 'Claro, ¿Dónde estáis vosotros?' y ante ese mensaje, su madre la llamó por teléfono diciéndole: 'Cariño, nos recoges en el aeropuerto?' A Clotilde ahí se le cayó el teléfono. Martín preguntó inmediatamente a Clotilde y asustado qué había ocurrido, a lo que Clotilde le contestó - Amor, ¡mis padres están aquí!- Martín, sin palabras, cogió el teléfon...