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06/02/2018.

"Lo siento, siento mucho no haber controlado mi fuerza interior, lo siento de verdad en el alma, estoy intentando concentrarme y no puedo. Me cuesta muchísimo controlarlo, juro de verdad que lo intento, pero me cuesta. Intento ser lo más honesta y sincera posible, pero sobre todo honesta, pero hay veces que me cuesta. Lo siento muchísimo y pido perdón públicamente por no saber controlar mi fuerza emocional.
No pretendo hacerle daño a nadie con esto, ni pretendo que nadie me lo haga a mí. Yo lo hice hoy y pido disculpas por ello. Las fuerzas y mis emociones me pierden, mucho, a veces no soy persona cuando me comporto así, juro de verdad que lo siento. La vida en esa situación me perdió, algunos detalles insignificantes hace que yo me convierta en otra persona.
Y no pienso justificar eso con nada, espero que sepáis disculparme."
Palabras dichas públicamente por alguien, dejémoslo en anonimato, cuya vida es básicamente profesional. Su vida emocional se basa en un estancamiento ético a base de relaciones intensas y cordiales, de ahí no pasa.

¡Salud para todos!

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