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20/09/2019

¿Seguimos con la historia de nuestro chico? aquí la tenéis:
Después de dejar atrás el miedo a quedarse sin trabajo, asumiendo que poco a poco dejarían de contar con él, ahora le entra el miedo más importante de todos: miedo a perder a su padre. Los niveles están subiendo, pero no se sabe a qué grado y tampoco sabemos si se mantiene estable. 
Esto le consume por dentro, él no se estabiliza a ningún nivel, y le está afectando a su estado mental. 
Por otra parte, necesita encontrar trabajo estable, las oposiciones se lo pueden dar a largo plazo, pero lo necesita ya.
Esta preocupación le ocupa el 90% del tiempo, y más, observando ayer, que su madre se derrumbaba después de enterarse por su padre, de que le habían cambiado la cita del médico para 4 días antes. El verla ayer llorar y derrumbarse, situación que no había ocurrido antes en relación a esto, lo hundió en la más mísera mierda y el resto del día, él no remontó, se llevó todo el día, con ojos apagados, en un bucle emocional del que no supo salir. 
Lo cierto es, que él se encuentra actualmente perdido, durmiendo más de lo que debiera, sin motivación, sin organización mental, con miedo que no sabe cómo gestionar, siguiendo su vida en busca de su camino.
Dicho todo esto, debemos dar las gracias, por estar, por permanecer y por valorar aquello que realmente importa, y disfrutar de las cosas y momentos que la vida nos ha traído. 
Gracias.

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