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Jueves, 20 de Febrero de 2020 (REMONTADA)

Se dice que después de la tormenta más gorda que se ha visto jamás, vuelve cierta calma. Volvemos con la familia de Gerardo, que actualmente, sus vidas dan un giro importante y tienen que tomar decisiones que van a cambiar el ritmo.
Después de unos meses con muchas noticias a la vez, con muchas cosas que afrontar y un estilo de vida muy tenso, le dan una noticia a Gerardo que le cayó como jarrón de agua helada, como si él estuviera en el Polo Norte. Su hermana Rosalía, embarazada de 5 meses, había ingresado en el hospital por una hipoglucemia que le provocó un desmayo y una deshidratación que llevó a que estuviera en el hospital más de una semana.
Lo que supuso para él el ver a su madre junto a su hermana Clotilde y su padre coger el coche de inmediato y hacerse más de 500 kilómetros por una urgencia familiar de tal calibre, provocó que no le salieran las palabras.
Cuando llegaron a León, vio a su hermana Rosalía en un estado bastante cansado, pero sí le dio un abrazo que hizo que se le saltaran las lágrimas. Con un miedo horrible, se atrevió a buscar al médico que la estaba viendo en planta y preguntarle por el bebé, su sobrino. Le dijo que el bebé estaba bien, pero que corría peligro si los niveles de glucemia de Rosalía no bajaban. Por suerte, que ya era hora, estaba evolucionando bien, y poco a poco, los niveles bajaron, pero aún debía seguir en el hospital para seguir comprobando tanto el estado de Rosalía, como el del bebé. El marido de Rosalía no creía que esto estuviera pasando, y cada vez que salía al pasillo, se apoyaba en la puerta de la habitación sin que ninguno de los allí presentes lo viera, y se ponía a llorar como si no hubiera un mañana por el miedo a perder tanto a Rosalía, como al bebé.
Seguirían en León hasta que todo volviera a la normalidad, así que... Clotilde tuvo que aparcar sus estudios y sus futuros proyectos, Gerardo tuvo que abandonar también todo lo que tenía pensado por el momento, pero... la causa requería que por el momento, fuera así, la tormenta venía fuerte, pero se sabía, que después de todo esto, vendría la calma.
Poco a poco se vería luz después de tantas tormentas y nublados.





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