Ir al contenido principal

Lunes 24 de Febrero de 2020

Se estabiliza todo cuando parece ser que sigue la tormenta.
Rosalía vuelve a casa y la familia también, pero sin resultados muy evidentes de por qué esa hipoglucemia, pero sí confirmando que el bebé estaba sano porque estaba controlado. Cuando llegaron después de 5 horas y media intensas, Gerardo sintió que debía preguntarle a su madre si volvería a repetirse tal acontecimiento, a lo que su madre contestó esperanzada: 'no, hijo, no va a volver a repetirse, porque va a estar bien, y el médico ya nos ha dicho que el bebé está bien y tu hermana se va a reponer.'
Llegaron a casa, descansaron y poco a poco, se fueron reponiendo todos, con llamadas de teléfono esperanzadoras y con buenos resultados.
Unos días más tarde, Gerardo y su madre, se pusieron a ver una película que se llama 'Camino' de Javier Fesser, y... fue traumático para él, porque no podría imaginar cómo una madre por cuestiones religiosas, puede dejar a su hija que muera, y no pudo evitar acordarse de su madre con Rosalía, sabía que su madre era incapaz de dejar que su hija y el bebé de su hija murieran, por cuestiones religiosas. Su madre siempre pensó, que la salud siempre, siempre estaría por encima de cualquier religión, pero Gerardo no pudo evitar pensar en ella y no entendía cómo esa madre podría permitir eso, y fue traumático para él, tanto, que no fue capaz de volver a ver la película.
Comentó con sus padres la película y... Su madre le dijo que había personas que eran capaces de anteponer su religión a sus propios hijos o hijas, porque para ellos la religión es más importante que cualquier cosa, cosa que seguía sin entrar en la cabeza de Gerardo.
La radicalización nunca fue buena.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un estado de paz que no llega.

Recordáis que Clotilde había intentado y estaba, junto con Martín, llegar a un estado mental tranquilo, y de paz, pero resulta ser, que nunca llegó. Creían que sí porque habían tenido una temporada muy buenas, pero no, siempre había algo detrás que hacía que ese estado de paz y de control emocional nunca llegara. ¿Por qué era tan difícil? ¿por qué el ego superaba siempre ese estado mental al que querían llegar?  Clotilde se había visto así misma sentada en la tierra, en la tierra de un bosque donde sólo estaba ella y una arboleda con un color verde naturaleza que jamás había visto antes. Sentada, agachada con los brazos abrazándose a ella misma mientras cogía un poco de tierra del suelo y se fundía con ella, y a su vez pedía perdón, por no llegar, por no ser, por no entenderse y por dejar que el ego y las emociones pudieran con ella. Pidiendo permiso a la tierra para poder fundirse con ella y extenderse esos ramilletes de tierra desgastada y verde sobre sus piernas y brazos, llorab...

La adaptación a un mundo nuevo.

Después de llevar meses en Suecia, con la escuela infantil inaugurada, Clotilde comenzó a pensar en informarse a través de libros, introspecciones esotéricas consigo misma, sobre las situaciones que, como ya dije en capítulos anteriores, no tenían explicación como tal.  Compartiendo todas estas inquietudes con Martín, al final, juntos, comenzaron esta nueva aventura esotérica a través de rituales de calma, autodescubrimiento, y paz interior para volver a encontrarse a sí mismos, pero juntos. Se dieron cuenta de que siendo así, podrían llegar al fondo de muchas de las discusiones que anteriormente tenían, para poder sanar, ponerle remedio y seguir avanzando hacia el camino que habían construido juntos.  Desde que se metieron en el mundo del esoterismo, no faltaban en casa velas, incienso, tarots, libros sobre esoterismo y objetos de limpieza espiritual. Y también, desde entonces, no faltaban en casa un día en el que no estableciesen un día para hacer su ritual de calma, de paz ...

Una visita esperada, pero a la vez, inesperada.

Cada día mejoraba aún más su situación, pero eso no sería lo único, iban a tener una gran sorpresa, después de varios meses de la inauguración, una visita que no se esperaban, al menos, tan pronto.  Los padres de Clotilde, sin avisar, se presentaron en Suecia.  Una visita esperada pero a la vez, inesperada tanto para Clotilde, como para Martín, pero aún más, para los pequeños. El mensaje de su madre: 'cariño, ¿estáis en casa?' la dejó totalmente sorprendida, porque, como ya sabéis, los padres sabían que su casa, ya no era España. Así que, minutos más tarde después de asumir el mensaje, Clotilde le respondió diciéndole: 'Claro, ¿Dónde estáis vosotros?' y ante ese mensaje, su madre la llamó por teléfono diciéndole: 'Cariño, nos recoges en el aeropuerto?' A Clotilde ahí se le cayó el teléfono. Martín preguntó inmediatamente a Clotilde y asustado qué había ocurrido, a lo que Clotilde le contestó - Amor, ¡mis padres están aquí!- Martín, sin palabras, cogió el teléfon...