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El resurgir después de una pérdida.

Una nueva vida que empieza con un cambio de carácter. Un cambio de actitud. Empiezas queriendo hacer cosas que antes no habías hecho y ni siquiera te habías planteado. Una motivación in crecendo que te hace feliz. Comienzas retomando aquello que habías abandonado y que sabes que te puede dar salida. La gente más cercana a ti que te rodea empieza a ver cambios en ti, empieza a entender. Tú empiezas a darte cuenta de qué realmente es importante y por lo que merece luchar: tu vida. Empiezas a descubrir aquello que más te duele hacer y entiendes que tienes que darte tiempo, entiendes que tienes que mirarte a ti para recuperarte y para que los demás remonten al mismo tiempo que tú, entiendes que tienes que hacer aquello que realmente necesites y quieras hacer para recuperarte, remontar y volver a ser feliz. Te das cuenta de que fuiste feliz cuando ves las fotos antiguas y reflejas luz y felicidad.

Entonces descubres que necesitas volver a ser tú, que la vida te ha dado una oportunidad para volver a ser tú, y que es oro, no se puede desaprovechar, todos están contigo más fuerte que nunca, ¿por qué no aprovechar y volver a ser tú? 

Nunca estarías lejos de aquellas personas que dejaron de estar aunque volvieras a empezar tu vida sin ellos, sobre todo, porque estarían incluso más orgullosos/as.

Piensas que la vida a la vez que te ha dado una oportunidad, te ha dado motivación para empezarla, no parece tan mierda la vida, ¿no?

Resulta que sabes que tienes que empezar a vivir otra vez, para eso estamos en este mundo. 


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