Ir al contenido principal

Despertares y amor desde temprano.

 Nunca tuvo buen despertar, pero su marido siempre hacía que se levantara como una rosa, brillando con esa luz que desprendía, le acariciaba la mejilla, le daba un beso y le decía: 'buenos días, preciosa.' y cuando ella se giraba, él la abrazaba por detrás. Cuando él pasaba su brazo hacia su cintura y la arrimaba hacia él, ella le agarraba el brazo como si jamás se quisiera desprender de ese momento ni de él, cosa que era siempre, verdad. Siempre soñó con este momento, siempre. Siempre la despertaba él primero, porque sabía que ella no tenía buen despertar y nunca se atrevió a torcer su día por no tener esos detalles que él sabía que la hacían feliz. Siempre le decía cuando terminaban de desayunar 'anda gruñona, vamos a trabajar.'

A mediodía él estaba esperándola apoyado en la columna del su piso que por fin habían comprado, a ella le brillaban los ojos como nunca cuando abrió la puerta y lo vio allí apoyado. 

Le dio un beso y él le dijo: - Cariño, estás hoy más preciosa que nunca. Ella sonrió como una tonta y le abrazó más fuerte que nunca, y a continuación, le siguió hasta la cocina. ¡Sorpresa! Él le había preparado su comida favorita, la tenía en la mesa con velitas a su alrededor.

Ella se emocionó hasta el punto de que se le saltaron las lágrimas y le besó tan intensamente que se envolvieron en la pasión del momento. 

Después de dicho encuentro, él le dijo: 'te voy a matar por esto' y ambos se echaron después, unas risas bastante curiosas. 








Comentarios

Entradas populares de este blog

La adaptación a un mundo nuevo.

Después de llevar meses en Suecia, con la escuela infantil inaugurada, Clotilde comenzó a pensar en informarse a través de libros, introspecciones esotéricas consigo misma, sobre las situaciones que, como ya dije en capítulos anteriores, no tenían explicación como tal.  Compartiendo todas estas inquietudes con Martín, al final, juntos, comenzaron esta nueva aventura esotérica a través de rituales de calma, autodescubrimiento, y paz interior para volver a encontrarse a sí mismos, pero juntos. Se dieron cuenta de que siendo así, podrían llegar al fondo de muchas de las discusiones que anteriormente tenían, para poder sanar, ponerle remedio y seguir avanzando hacia el camino que habían construido juntos.  Desde que se metieron en el mundo del esoterismo, no faltaban en casa velas, incienso, tarots, libros sobre esoterismo y objetos de limpieza espiritual. Y también, desde entonces, no faltaban en casa un día en el que no estableciesen un día para hacer su ritual de calma, de paz ...

La decisión después del accidente.

 Después de tan trágico accidente, y unos días después de la visita al hospital de Clotilde y Martín, Matilda regresaba a casa habiéndose recuperado física y mentalmente, esto que había ocurrido había sido un antes y un después en su vida. Tanto Matilda como su marido Marcos, habían tomado una decisión, el volver a intentar quedarse embarazada lo habían descartado al 100% puesto que después de esto, significaba que tanto ella como el futuro o futura bebé estarían en peligro y no estaban dispuestos a ello. Clotilde y Martín, después de estar pendientes en todo momento de Matilda y ejerciendo sus labores habituales tanto con el trabajo como en su familia, fueron una tarde cualquiera de otoño a casa de Matilda y Marcos a ver cómo estaban. Tanto Marcos como Matilda no pudieron alegrarse más de verles y más con sus hijos. Marcos, emocionado, les dijo - Sentaos que os tenemos que contar algo muy importante y serio.- Martín, ante estas palabras, era la primera vez que se ponía tan nervios...

Grandes noticias.

Clotilde, su marido y sus hijos decidieron darse un descanso, tanto mental, como físico, y decidieron cogerse ambos unas vacaciones en Fuenlabrada, Madrid. Fueron unas vacaciones turísticas muy buenas, teniendo en cuenta que no era lo típico de playa, piscina o rutas de senderismo de invierno, qué va, sino eran unas vacaciones de dejar el piloto automático de su vida en Sevilla, para empezar unos días de paz, diversión, pasar tiempo de calidad con sus hijos, conocerse más cada uno y entre ellos y sobre todo, de conocer un sitio nuevo con su familia. Fue una semana, una semana en la que se estaban hospedando en un hotel de 4 estrellas - lo nunca visto antes en su familia - que tenía jacuzzi y todo lo que nunca habían probado. Tenían por supuesto, pasatiempos para bebés y niños pequeños. Los pequeños se lo pasaron increíblemente bien, y los adultos, aún más, y diréis 'anda, ¿y eso por qué?' sencillo, ver que sus hijos se lo estaban pasando increíblemente bien y que por fin, estab...