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La familia reunida de nuevo.

 Era una tarde soleada, la familia se había reunido con Clotilde y su marido, las cosas se habían estabilizado y por fin podrían ver a Rosalía y a su pequeña recién llegada al mundo.

El pequeño de la familia, Gerardo, traía grandes y maravillosas noticias. Su mujer se había quedado embarazada, el pequeño de la familia iba a ser papá. Como ya sabéis, las noticias vuelan. Tanto padres como hermanos, no podían estar más felices de enterarse de tal acontecimiento. Como tuvieron por fin la oportunidad de verse, pasaron unos días juntos, celebrando que la pequeña de la familia, hija de Rosalía, estaba bien, que todos estaban bien, y la espera del pequeño Javier, hijo de Gerardo.

Se dice siempre que después de la tormenta vuelve la calma, y así fue, después de la incertidumbre de saber cómo evolucionaba la pequeña de Rosalía, de cómo estaba la madre, y el comienzo de la vida de Clotilde, todo volvía a su estado normal, y además con más que buenas noticias.

Mientras, en el mundo que les rodeaba, la sociedad seguía completamente inestable y completamente llena de inquietudes y a veces, incluso perdida. Las inversiones que deberían hacerse en cuestiones de investigación, brillan por su ausencia, se mira más por cuestiones prácticas acerca de la economía de subsistencia, que a la larga eso es pan para hoy y hambre para mañana, que en cuestiones prioritarias, se dice que el ser humano es el único que comete el mismo error dos veces. 

No negarían que tenían miedo por lo que se les avecinaba, pero si algo les caracterizaba, era su grandeza para solventar problemas. 


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