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13/01/2020

Bueno, como Lunes que era, Clotilde hizo lo que le correspondían los Lunes, ir a clase, y seguir trabajando en su nuevo proyecto, que consistía en una suma de todas las cosas en las que le gustaría trabajar y manejarlas todas en una a través de la creación de contenido y su divulgación.
Después de todo esto, se dispuso a despejar su mente, viajando al centro de la ciudad y paseando por sus calles para buscar inspiración, pero sobre todo, motivación para seguir adelante, teniendo en cuenta lo difícil que se lo ponía la situación emocional que tenía en su casa. Era algo que la retenía en muchos aspectos, puesto que la situación no llevaba cambios a corto plazo, nunca fue una persona que quisiera cambios a largo plazo. Pero a pesar de todo esto, estaba dispuesta a trabajar, aprender de sus errores y luchar por aquello en lo que creía.
Después, volvió a casa y su hermano Gerardo le preguntó: '¿Dónde has estado? Te fuiste con muy mala cara y no he sabido nada de ti en todo el día, por no hablar de la preocupación que tienen papá y mamá encima.' a lo que él respondió: 'estoy bien, ya hablo yo con papá y mamá.'
Efectivamente, habló con sus padres y le volvieron a recordar que... Tenía que hacer algo consigo mismo, a lo que él respondió: 'ya lo estoy haciendo.'
Cuando entró en su habitación se encontró un papel de Gerardo que decía: 'haz lo que quieras, pero con tu corazón.' Se le saltaron las lágrimas al leerlo. Entró en la habitación de Gerardo, corrió a darle un abrazo y le dijo 'gracias', con las lágrimas saltadas.
Esto le dio que pensar: que a pesar de todas las adversidades, siempre hay alguien que te va a apoyar por muy absurdas que les parezcan tus ideas y tus proyectos.





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