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Jueves, 16 de Enero de 2020

Estaba Clotilde buscando asiento dentro del tren cuando de repente, miró hacia el frente y se encontró a un chico, joven, de estatura alta, delgado, con una piel que parecía muy suave, sin reflejos de ningún tipo de pelo en el cuerpo, le sorprendió porque es uno de los casos de alopecia más impactantes con los que se había topado.
Le entraron ganas de hablar con el chico y preguntarle sobre él, conocerle y sobre todo, ver si le podía ayudar, a simple vista parecía un chico muy tierno. 
Pensó automáticamente que había algo más allá de una simple carencia de vello, pero se imaginó la situación en la que le preguntaba qué le ocurría y le gustó el momento, pero aún así, no se atrevió a hablarle, no quería incomodarle y realmente no sabía cómo le iba a sentar que una chica que no conocía de nada se atreviera a preguntarle sobre él, pero dentro de sí misma pensó que ojalá se equivocara y no fuera nada más allá de la caída fulminante de toda muestra de pelo, y cuando se bajó del tren, le miró y esbozó una sonrisa sólo para él y que él pudo ver y responder con otra mejor.
Cuando él le respondió con dicha sonrisa, ella pensó en que ojalá se lo volviera a encontrar.
Cuando llegó a casa, escribió en su diario dicho acontecimiento y mientras lo escribía, se le cayeron un par de lágrimas, porque sabía que posiblemente, nunca más le volvería a ver, pero... ¿no dicen siempre que la vida da muchas vueltas?
Ella, justo después de escribirlo, pensó: '¿me habré enamorado a simple vista?' es difícil responder a tal pregunta porque... ¿existirá realmente el amor a primera vista? y... ¿realmente lo que sintió al verle era amor?
No le dio más vueltas y dejó el bolígrafo y el cuaderno y se metió en otro mundo totalmente distinto en el que vivía, a través de los libros.
Disfrutad del momento como si fuera lo último que hagáis en la vida, por muy insignificante que os parezca el momento que estáis viviendo.
GRACIAS. 

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