domingo, 29 de noviembre de 2015

Un día como otro cualquiera.

Se me acumula el trabajo pero no sé cómo empezar. Sé lo que tengo que hacer, pero no sé cómo asimilarlo ni cómo empezarlo. Es como cuando tienes prisa y lo abarcas todo, sobresale, ¿no? pues así es, espero que lo entendáis, sinceramente. 
Mirad, me sé hasta las soluciones para solventarlo, pero es que soy tan jodidamente difícil, que no lo hago bien, o no debo hacerlo bien.
¿Desde cuándo a mí las navidades se me han hecho cortas? ¿DESDE CUÁNDO SEÑOR? Pues... están siendo las más cortas de toda mi vida. 
Hacer las cosas las termino haciendo, pero nunca sin presiones y nunca sin tensión. 

Imaginad ahora si esto lo extrapolamos al ámbito de las relaciones amorosas. Para mí se añade más presión, porque son más cosas las que tengo que hacer y a las que tengo que comprometerme, ¿llegáis a entenderlo? Necesito un espacio para mí, para no hacer nada, llegar a pensar: "hostia, no tengo que hacer nada en un puto año entero." ESO ES REALMENTE LO QUE NECESITO AHORA, pero tal y como están las cosas, no puedo. Pero sin embargo, ¿puedo llegar a relajarme durante un período corto de tiempo? sí, supongo que sí, no vamos a ponernos ahora negativos. 
En fin, también tengo que decir que después de estos 21 años que llevo viviendo, he tenido momentos en los que me he encontrado en estado de nirvana. 

Vuelvo a decir, gracias. 

sábado, 3 de octubre de 2015

Ya, día 4.

Supongo que te pasará eso de releer todo lo que escribes, a veces para ver si tienes alguna falta, otra para ver si tiene sentido, para ver si queda bonito... o también hay otros casos en los que simplemente, lees por inspiración, porque sabes que te apetece escribir, y vuelves a inspirarte según tus escritos. Esas cosas pasan porque según lees, asocias lo que has escrito anteriormente a la situación en la que te encuentras en tu vida. Una vez que terminas de releer, empiezas a pensar en tu vida, no piensas en lo que ha cambiado, sino en lo que vas a escribir después de pensar en tu vida y asociarlo con tu situación actual. Empiezas a escribir pensando que vas bien encaminado/a, hasta que te das cuenta de que lo que estás escribiendo no tiene sentido porque has empezado a mezclar los sentimientos que se han venido a la mente mientras leías, con lo que estás sintiendo en tus circunstancias actuales. Con lo que vuelves a borrar y empiezas de nuevo.
Ya la cosa va cobrando sentido, una vez que empieza a cobrar sentido, te centras en una historia medianamente real que va fluyendo según tu corazón y el cerebro, en este caso, ambos se sincronizan. Ahora, vas sola/o, es decir, que ahora no puedes parar de escribir, está siendo todo tan mecánico y tan... cómo decirlo, automático, que te gusta.
Eso mismo me está pasando a mí ahora. 
Cuando llevas la mitad del relato, te paras porque te colapsas, ya no sabes cómo continuar tu historia, pero no te levantas de la silla. Al cabo de... unos 15 minutos, vuelves a escribir creyendo que ya tienes la solución perfecta, a lo que continúas escribiendo, y vuelves otra vez al comienzo, a escribir sin sentido hasta que se vuelven a sincronizar otra vez corazón y cerebro, que es como si hubieran colgado el teléfono. Una vez que se sincronizan, vuelves a continuar la historia. Sientes en el cuerpo una sensación de calma inconmensurable, puesto que has sabido continuar la historia. 
Das las gracias por poder continuar y sigues. 
Al cabo de un buen rato de relato, te paras y lees lo que has estado escribiendo. ¿A qué conclusión llegas? Yo te lo diré: a que tu relato no tiene absolutamente nada que ver con lo que pretendías escribir y que en realidad has escrito lo que sientes actualmente con respecto a tus circunstancias actuales, que sí, que te has inspirado en algunos escritos porque te han llevado a momentos sentimentales importantes en tu vida, pero... en realidad, te acuerdas, pero no sientes aquello, escribes y sientes según tu propia actualidad. Sí, es verdad que en aquel momento has sentido cosas tan fuertes que has tenido que plasmarlas en algún lugar inhóspito como este, pero... te duele tu actualidad y escribes según tu actualidad. Recuerdas y te inspiras, pero vives y escribes según historias de tu actualidad. 
¿Qué quiero decir con este rollo? Que recordar el pasado es crear más dolor sobre el que ya tienes, pero en realidad el dolor más fuerte es el pasa por tu actualidad. Sientes y padeces según tu actualidad, no según tu pasado. No sientes por y para tu pasado, sientes por tu presente. 

FDO. Rosa.

viernes, 18 de septiembre de 2015

¿Habéis oído hablar alguna vez del narrador externo omnisciente?

Julia era una chica de 21 años que prácticamente no sabía dónde estaba de pie, pero siempre le dio vergüenza decirlo porque se meterían con ella y eso era un hecho. Hasta que encontró a una "hermana" a la que no le dio vergüenza decírselo, porque para ella es un pilar fundamental desde que la conoció. Se dio cuenta hace meses de que ya no era una niña, pero no sabía cómo afrontarlo, se equivocó y siguió equivocándose. Eso hizo que cometiera errores que cambiarían su futuro. Tenía solución, efectivamente, pero ya no era lo que realmente quería.
Se metía y se mete en berenjenales ella sola porque es una chica tan jodidamente difícil que se mete y sale sola de todos ellos, no sé si decir que es admirable o una gilipollez. 
Aunque sus sentimientos parezcan claros, no lo están, parecían estarlo, pero no, no lo están, por eso comete también muchos errores. 
Julia es la sustituta de todos y está para todos. Llegó a pensar que sería el fallo más grande de toda su vida, ¿por qué? Porque como bien dice la palabra, "sustituta" significa ser una persona o entidad que realiza una suplencia a otra persona. Similar al juego de: "pasa la pelota." 
Su futuro se ve ahora comprometido, como cuando te decían en el instituto cuando quedaba poco: "te lo estudias todo cogido con pinzas." No sale como ella esperó, parecía tenerlo todo tan claro... aún así, oye, alguna expectativa tendrá la chiquilla, ¿no? cómo se nota que soy de Andalucía.
Julia dio las gracias a todos a los que la tiraron por tierra y siguen tirándola por tierra, a los que la tienen en un pedestal, a los que molestan, a los que tienen detalles feos... a todos, ¿por qué? por darle protagonismo. 
Da una imagen de sí misma que realmente no es, no se sabe muy bien por qué, pocas personas saben cuál es su verdadera imagen, y a veces es un problema hasta que lo sepan, porque todos quieren ayudar a su verdadera imagen, que al final termina por hacerla sentir mal, que la buena intención está ahí, pero... está en juego su amor propio también, que aunque no lo creáis, existe. 
 Acabará todo esto, no sé cómo, pero supongo que acabará y Dios quiera que bien, porque... creo que se lo merece, no es mala chica, tiene su corazoncito. 
Para los demás, parece ser que esta chica no tiene los 21, pero los tiene realmente.

"Estar en un sitio de mierda donde se me quiere." 

miércoles, 8 de julio de 2015

¿PERO POR QUÉ? ¿POR QUÉ COJONES NO SOY CAPAZ DE HACER COMO TODAS LAS PERSONAS QUE AMAN TANTO Y DEJAN DE AMAR? 
¿POR QUÉ EL TRATO QUE TUVE CONTIGO IMPLICA TANTO EN LA FORMA QUE TENGO DE TRATARTE AHORA? ASÍ NO SE PUEDE VIVIR. 
Yo creo que tiene que haber algo dentro de mí que tiene que ver con eso. 

viernes, 3 de julio de 2015

Llegó la hora.

Porque crees conocer...
juzgas.
Por juzgar...
hablas.
Y por hablar...
te metes.
Y por meterte...
te equivocas. 

Y... hostión que te llevaste, caballero de verde luna. 

martes, 30 de junio de 2015

¿Por qué os contradecís tanto?

lunes, 22 de junio de 2015

Y... vuelvo a ti, al que ha corrido un tupido velo ante mí. 

martes, 9 de junio de 2015

Miré en lo más profundo de tu alma esperando encontrar algo que me relacionara contigo, pero al parecer, sólo era vacío porque me equivoqué al llamarlo alma. 

sábado, 6 de junio de 2015

Incorporaciones al alma.

Después de 8 años de aquella vida escolar tan intensa, he de dar las gracias por haber estado allí, por haber pasado uno de los peores momentos de mi vida y a su vez los mejores. 
Por haber conocido a personas que me hicieron felices y me hicieron la vida difícil sentimentalmente durante esa etapa. 
Mis últimas palabras mantenidas con uno de los profesores más queridos por mí fueron: "Dejar esto supone quedarme huérfana de padres." Explicaré por qué.
Ahora me dejan al aire, me dejan enfrentarme a una vida que comienza con otra rutina a la que todavía no consigo acostumbrarme, me obligan a deshacerme de mi vida anterior... no, tranquilos que no es miedo. 
Decían que yo estaba luchando para mi futuro pero nunca me hice a la idea de que así era. Y llegó la hora. Como siempre digo: siempre llego tarde. 
Gracias, muchísimas gracias a todos los que confiaron y a los que no. Gracias a aquellos que me dieron un abrazo cuando yo decía que no podía más. Gracias a aquellos que sabían que cuando yo decía: "no puedo más." era que seguía pudiendo cada día más. 
Como sabéis, sigo sintiendo, he incorporado un sentimiento más a mi alma a parte de los muchos que tengo que hacen que cada día me vuelva loca: mi más sincera satisfacción. 
Gracias a aquellos que ahora se sienten orgullosos de mí, aunque, siendo como soy, esperaba que lo estuvierais bastante antes, pero oye, nunca es tarde si la dicha es buena, así que, muchísimas gracias.

Es difícil desprenderse ahora de esos momentos en los que te sentías nervioso cuando llegaba la hora de matricularte en el instituto en la ESO y... ¡jo! ¡que voy a estar sola! ¡puf! ¡qué difícil es esto! y pasaba un curso tras otro, se te iba quitando el miedo, conocías a gente de todo tipo, profesores que te daba asco saludar pero que con el paso del tiempo te ibas dando cuenta de que se merecían un premio por ser tu profesor. Con esto quiero decir que los post y tweets que pongáis mientras os sacáis la ESO o Bachillerato, nunca serán verdad porque después os vais a sorprender, después os vais a sentir a gusto recordando todos esos momentos. 

Me siento orgullosa de haber conseguido lo que conseguí y desprendiéndome aunque nunca del todo de aquella maravillosa etapa de mi vida. 

Vuelvo a decir, ¡GRACIAS! 



sábado, 16 de mayo de 2015

Enero.

Con todo el frío del mundo íbamos a hacer ese viaje que tanta ilusión nos hacía. Allí.
Pasaban las semanas hasta que... una semana antes del viaje vino todo. Me faltaban por preparar muchas cosas y cada día que pasaba más lenta las preparaba, en la medida de lo posible. Cada vez estaba más cerca ese día. Tenía miedo, era la primera vez que viajaba fuera de España, debería haberme dado un ataque de nervios, pero no, no me dio.
Un sentimiento de tristeza inundó mi cuerpo y mi mente. No podía sentir ilusión, la situación me entristecía. La situación de estar como estaba hacía que yo no me fuera feliz ni me fuera tranquila, como debería haberme ido. Todo dio igual.
Y por fin llegó el día de irme. Últimas cosas, ese día sí estaba bastante nerviosa, pero no lo exteriorizaba. Estaba lista. Montada en el coche me entraron ganas de llorar, y a la vez pensaba si lo tenía todo. No lo tenía todo. En el aeropuerto de aquí empecé a exteriorizar todos los nervios y ya pasaron a ser enfados. Ya se acercaba la hora y yo tenía que irme. No estaban todas las personas que yo quería que me despidiesen, lo cual hizo que mi enfado y mi tristeza aumentaran. Me despedí de los que estaban allí. Pasamos ese pasillo hasta la puerta de salida del aeropuerto, donde estaba el avión.
Ya en el avión, me dispuse a escuchar música. Fotos, muchas fotos y "¡QUE NOS VAMOS!" Ahí empecé a sentirme en calma. España se empezaba a alejar. Eso nos empezó a gustar.
Cuando ya por fin llegamos, antes de aterrizar, apreté fuerte la mano de una amiga que estaba sentada a mi lado. Me entró vértigo. Bajamos del avión y todos nos quedamos con la cara a cuadros al ver dónde estábamos. De noche, no nos lo creíamos. Adiós España.
Llegamos al aeropuerto de allí. Estábamos todos en tensión porque teníamos que pasar el control. A mí se me añadió la tensión que tenía de los días antes del viaje. Pasamos el control con éxito.
Al fin fuera del aeropuerto. Nos montamos en ese autobús que nos llevaba al hotel.
Tras una hora de trayecto, observándolo todo, llegamos al hotel. Un recibimiento un tanto sorprendente, he de decir. Soltamos las cosas y directamente nos fuimos de turismo por aquellas calles de aquel lugar. Maravilloso, muchas luces, mucho frío, mucha gente todavía por allí merodeando... Mi cuerpo ya empezaba a llenarse del espíritu en calma de la ciudad.
Parándonos a cada momento para captar todos los rincones de aquel espíritu en calma, llegamos a una plaza grande, donde empezamos a dispersarnos y nos dispusimos a cenar. Cualquier alimento era suficiente para saciarnos.
Tras muchas vueltas aquel día por aquella zona, decidimos volver al hotel porque ya era tarde. Un buen paseo por aquellas calles. Cuando llegamos a nuestras correspondientes habitaciones, nos dispusimos a asearnos y por fin, a dormir, porque descansar... era una cuestión relativa.
A las 8 de la mañana estábamos ya en planta. Nos vestimos, muy abrigados y bajamos a desayunar. Un desayuno digno de mirar. Todos dijimos: "¡VAYA FRÍO MUCHACHOS!" y andamos hasta un precioso museo. Una hora relativamente larga, observando cada una de los monumentos y cada uno de los rincones de ese maravilloso edificio. Terminamos allí y... nos fuimos a comer, ¿dónde? mmm... sinceramente, no recuerdo, pero podría ser un sitio de estos de "fast food.". Cualquier alimento era suficiente para saciarnos, ¿recordáis?
Os estoy hablando del primer día, porque, sinceramente, no recuerdo los siguientes, de los siguientes recuerdo que el comienzo del día era el mismo y que visitamos los monumentos más bonitos de la ciudad.
Lo que sí recuerdo y he de contar es aquel día en el que estuvimos paseando por una de las calles que daban a la zona más bonita de la ciudad. Como nos dispersamos yo me fui a una tienda que había de apple, y allí estuve hasta que me tocaba irme. Pude socializar con una persona relativa y... por un momento hasta le eché de menos. Ya no contacté con él hasta que el día antes de irnos, pude pillar conexión y le dije: "vuelvo a España.". No contestó. No volví a contactar con él hasta el día que llegué a España, que le volví a decir: "En territorios españoles me hallo." Tampoco contestó.
Salí de la zona de embarque y entonces me llevé una gran sorpresa. Allí estaban ellos, esperándome. Mis familiares, y allí sí estuvo la persona que no estuvo al principio. Fue el momento más feliz después de todo.

Y aquí concluye el viaje. Volví, revoltosa, pero volví.
Tuve esperanzas desde que llegué a esa maravillosa ciudad de estar en paz conmigo, con mi persona, con mi cuerpo, con mi alma, con mi mente. Pero no fui capaz. Todavía sigo sin serlo. 

sábado, 9 de mayo de 2015

"Comme la rabia di amar, ALEGRIA." 
"Como la luz de la vida, ALEGRIA." 
Para quererme como me quieres, prefiero que no me quieras o dejes de quererme. 


viernes, 24 de abril de 2015

-¿A mí no me das un beso?
- *Le miro*
-Otra voz: ¡Vaya cara con la que te ha mirado! ¡Eso es que no quiere dártelo!
-No debería. 

Sigo diciendo que esto es lo mejor que puedo ofrecer. 

martes, 14 de abril de 2015



Yo no quiero todo aquello que me recuerde a ti, pero no puedo
alejarme de tu recuerdo. 


¿Dónde se quedaron aquellas historias que mamá me contaba que parecía 
que yo nunca capté como debía?


Nunca supe interpretar las señales que me mandaban, 
no estudié para ser intérprete, parece ser que simplemente,
estudié. 


Y si te digo... que la máscara que te dije que llevaba...
¿no era una máscara?







                     Aprende de una vez, que no es lo mismo 17, que 20. 




FDO: Aquella que dice ser la voz pasada. 

viernes, 6 de marzo de 2015

Allí.

Yo estaba allí, en aquel lugar, sin verte, pero imaginando tu cara, imaginando lo que te haría si alguna vez te volviera a ver. Quién sabe si sería bueno o malo, nunca se sabe lo que pasa cuando una persona así te pasa por delante después de tanto tiempo.

Al principio siempre fue bueno lo que te haría, porque a cada sitio al que iba contigo, siempre estaba iluminado cuando pasabas por él. Era como una niña cuando estaba contigo, te quería pegar, te quería tirar al suelo y te odiaba y  te quería al mismo tiempo, de forma irracional. Contigo siempre decía cosas incongruentes, sin sentido, llegaba a casa y me cabreaba contigo sin tú haber hecho nada. Contigo nunca tuve sentido.
Yo sola me ponía histérica y de forma muy anormal pero tú eras el culpable y siempre lo fuiste. No hubo un día en que no lo fueras.
Empecé a quererte de una manera tan bestia que hasta fui capaz de hacerme daño físicamente, hasta destrozar muebles. Lo normal cuando uno quiere tanto es hacer locuras, también las hice, pero no contigo, contigo me hacía daño físicamente y destrocé muebles.
Seguí queriéndote, seguí haciéndome daño, MUCHO daño, pero siempre me daba igual.
Ya llegó todo a tal punto que seguía haciéndome daño pero no sentía, dejé de sentir, pero el daño seguía exactamente como al principio.
Volví a sentir, cualquier ente extraña sabrá, pero yo volví a sentir, lo que significó volver a sentir el daño anterior. Más tarde, yo ya no reaccioné de la misma manera, te terminé odiando y además de la forma que jamás pensé que podría odiar, pero tenía medida.
A día de hoy, sigo sintiendo.
Yo supe entonces lo que había pasado, el por qué de todo, y lo comprendí, así que entendí que ninguno de los dos merecía al otro, no merecía si quiera saber tu nombre.
Los dos llevábamos esos cuernos en la cabeza señalizando que ninguno de los dos debía estar cerca del otro. Eso sí, las habíamos formado nosotros, todo esto lo habíamos formado nosotros, y lo reitero porque ninguno de los dos fuimos ángeles ni pertenecimos a una corte celestial.
Y yo me pregunto, ¿sería más feliz si no te hubiera conocido? pues... yo creo que no, porque probablemente no hubiera pasado ni la mitad de lo que me ha pasado, no sería mi vida, estaríamos hablando de una chica futura que a saber si verá la luz del sol.
Contigo me destruía y al principio hasta me gustaba pero no me hacía gracia, joder, que era muy pequeña.
Me hacías sentirme llena, y me dejaste tan vacía que me vino hasta bien, el hueco sigue ahí, pero me vino bien.
¿Era o no era feliz contigo? ¿Qué cojones sentía entonces mientras estaba contigo? ¿Qué sentía por ti? ¿Me estoy volviendo loca o hiciste tú que perdiera la cordura? Estas son preguntas que no tienen respuesta, como por ejemplo: ¿por qué se le enciende un dedo a E.T? Siguen y seguirán siendo misterios.

Nunca supimos diferenciar lo que tenía importancia y lo que no.