miércoles, 31 de diciembre de 2014

2014.

Navidad.

Érase una vez una chica que siempre dijo, en todas y cada una de sus etapas de la vida: "sé feliz y disfruta, pero con precaución." Vivió, sintió morir, sintió estar muerta en vida y tuvo ratos felices. Su vida fue vida, ni fue feliz, ni fue lo contrario, ni fue justa ni injusta, fue... vida, ella lo denomina vida, ya está, pero... la suya. Su vida se ha basado en estar rodeada de momentos con su familia, gente que fue para ella familia y... gente, a secas. Tuvo que estar tomando decisiones desde que era muy pequeña y... las tuvo que tomar sin saber realmente si estaba bien o estaba mal. No era consciente de que poco a poco crecía y se convertía en una mujer... y no diré completa, porque siempre le faltó algo. Tuvo que adaptarse a los momentos que eran acordes a su edad, pero no sabía que realmente lo estaba haciendo. Tenía fama de ser pequeña, lo que traía como consecuencia ser tratada como una niña. A su gente siempre les costó adaptarse a ella y a sus momentos, a excepción de su amada madre. Su gente no era capaz de asumir que... el tiempo pasaba para todos y también para ella. Pero eso no sólo les pasaba a ellos, sino a esta chica también. Era incapaz de pensar que sus hermanos crecían y se convertían en grandes hombres con capacidad para verse involucrados en situaciones que a ella la aterrorizaban por ser la pequeña. Ella siente nostalgia, recuerda cuando sus hermanos eran pequeños y cómo uno de ellos la amedrentaba de lo grande que era. Recuerda cuando era una renacuaja jugando con otro de sus hermanos en la cuna y cómo jamás supo hacer pompitas. A la misma vez que recuerda eso se da cuenta de que eso ya dejó de ser así, de que ambos se han hecho grandes, tan grandes... que ya no son las mismas personas, han crecido como personas y como hermanos, han vivido tantos momentos que ya ves que ya no son lo mismo, que ya cada uno hace sus vidas separadas. Cuando estás con ellos y ves que uno de ellos te da la alegría más grande que se le puede dar a un hermano ves que... te llenas de armonía y de alegría, que no tienes más remedio que estar orgulloso de ellos. Evidentemente, el siguiente momento es cuando ves que el otro va formando aún más su carácter, que se defiende, que se hace mayor, que ya deja de decir: "ajo gugu mamá" y que... a pesar de eso tu relación con él va siendo aún más fuerte, pues... es otro motivo que hace que te sientas feliz. El resto de la familia ves que... han hecho bien su trabajo, que han podido morir mientras hacían su trabajo, pero que... han salido ilesos y se sienten satisfechos de su trabajo como padres. Se sienten cansados, decepcionados... mayores, al fin y al cabo, filosóficos.
Esta chica ve cómo todo esto va pasando y vuelve a mirar su vida y se da cuenta de que es demasiado joven, aunque tenga ya la mayoría de edad y que... para ser demasiado joven, ha llorado demasiadas veces, ya sea de alegría, de tristeza, de emoción... pero ha llorado demasiadas veces. La frustración estaba a la orden del día, casi siempre. El sentir nostalgia ha hecho que también sintiera tristeza y terminara llorando. 
Algunas decisiones que se ha visto obligada a tomar no debieron existir, porque ahora para ella es inmoral. Tiene un carácter muy fuerte la chica, qué se le va a hacer. Ha llorado también por verse en situaciones que no entendió, que no supo asumir pero las que tuvo que sacar adelante, ¿era débil? quién sabe. Lo único que sabe, es que todo eso son hechos, es decir, que es así, que ha pasado, que no es mentira, hay cosas que dan lugar a dudas pero esto no, son cosas que han pasado, que están ahí, registradas o no, pero están, han existido y existirán mientras ella esté viva. 
No puede deberse a la regla de: "no des lo que no te dan." puede mediar, como decía Aristóteles, término medio, pero no puede regirse ni deberse a esa regla, es cuestión de la persona, cada uno sabe mediar hasta dónde puede llegar a hacer daño. Entran otras muchas reglas, pero esa no está incluida en ella. Esta chica es capaz de saber la capacidad de entendimiento de cada uno, por eso tiene fama de ser reservada, también. Hay famas y famas, chavales, pero a esta le ha tocado la que no le gustaba, aunque en realidad ninguna le gusta. 
La historia de esta chica es sumamente curiosa, porque siguen pasándole cosas, pero... aquí acabará una fuerte y gran etapa de su vida. 

FELIZ AÑO NUEVO, HIJOS DE PUTA. <3


sábado, 1 de noviembre de 2014

00:53.

Ya que igualmente lo haré mal, voy a hacerlo mal de verdad. 

sábado, 4 de octubre de 2014

21:55 - 4 De Octubre.

Sigo en pie sin saber por qué. 
Últimamente hago cosas inconscientemente, no sé en qué día vivo, ni por qué. No hago más que preguntarme qué hago y por qué, no hay un día que no lo haga. ¿Recordáis aquel post en el que dije que creía que mi moral superaba a mis principios o a mis sentimientos? pues lo confirmo hoy, día 4 de Octubre. Es totalmente así, llego a pensar incluso que mis principios me traicionan. A día de hoy no tengo ni siquiera una balanza que me diga qué debo seguir, lo hago inconscientemente. Llego a pensar también, que igual me puse unos principios muy altos, pero es que.. son los que aprendí a seguir, los que la vida me hizo empezar. Me traiciono a mí misma como persona, no lo explicaré, no estoy para ello. Sólo diré que es así, que no sé ya ni qué necesito. Sólo sé lo que está bien y mal, pero con respecto a mí, ya no sé nada. Es como si ya no me conociera. Es como si la vida hubiera desestabilizado a mis principios y mi moral y hubiera formado a una persona completamente distinta a la que fui. No estoy diciendo que no sea la misma, estoy diciendo que yo ya no me conozco, y creí que sí... 
Pero... si no me conozco yo... ¿quién me conoce ya? 
Sólo sé que últimamente no hago más que pedir perdón y sentirme mal por cada cosa que hago. 
Estoy descolocada. 

Ni sé qué quiero ni lo que necesito con respecto a mi persona. Y no me apetece ni llorar.

domingo, 31 de agosto de 2014

01:07

Vísperas de mi cumpleaños. Una semana, justa. No me apetece realmente organizar nada, me apetecen cosas ñoñas el día de mi cumpleaños, algo estúpido, pero cierto como la vida misma. Cumplo 20 añitos, número redondo. Estos años han estado llenos de alegrías, tristezas, sentimientos de nostalgia, amor, dudas... de muchas cosas. Pero en estos últimos años parece como si todo hubiera dado un revés, como si todo se hubiese torcido, supongo que la vida hace que se te presenten situaciones en las que no tienes más remedio que hablar contigo misma y plantearte el cómo seguir adelante y pensar qué hacer y qué sentir en cada momento. Yo suelo hablar muchísimo con mi persona, porque suelo tener muchísimas dudas siempre, y siempre intento volver a lo que era y a lo que dejó de ser y ya no se puede. He cometido errores, los he cometido siempre, pero digo yo: ¿y en eso no consiste crecer? 
Es cierto, errores gordos, pero digo yo, es que así crece una persona, equivocándose, ¿no dicen que el hombre es el único animal racional que tropieza dos veces con la misma piedra? Entonces, yo me pregunto: ¿por qué la gente ya no es capaz de ser tolerante con las personas? No todos somos perfectos, pero es que NADIE lo es. 
Son muchos años y quizá de muy pocas cosas vividas, pero... hay cosas que son más que evidentes, y no creo que sólo yo las piense. 

miércoles, 2 de julio de 2014

3/7/2014.

Se vuelve a acabar una etapa de mi vida en la que he sido feliz, me he sentido bien, he hecho cosas que jamás haría y en la que he conocido a personas que han marcado esa etapa, aunque a algunas ya las conocía. Acaba porque todo tiene que acabar, mal o bien, pero tiene que acabar. Esto, como todo, quedará guardado, y muy guardado. No sé en qué pensé, a veces no sé ni qué cojones pienso y estoy pensando. Querer quiero, y apreciar aprecio, y cuando quiero o amo, siempre lo hago sin reparos aunque siempre haga daño porque siempre lo hago, y sin querer. A veces ni sé qué hago conmigo misma. 
He sido muy feliz, completamente feliz, pero se ha venido tan, tan abajo, que mi persona no se sostenía. Estamos en verano. Esta época, que ha sido siempre la que más he adorado siempre, se ha convertido en la que jamás quise que pasara. 
Para mí, la madurez, es cometer actos sabiendo qué haces, siendo completamente consciente. Es cometer actos de locura, buscando la felicidad en actos de niña, sin realmente serlo, pero jamás te confundes a la hora de cometerlos, porque siempre piensas los riesgos que corres. Para mí eso es la madurez, a parte de otras muchas cosas. 
No me apetece escribir demasiado, pero lo veía necesario, así que, ahí os quedáis con vuestra filosofía. 

martes, 13 de mayo de 2014

21:32.

No puedo estarme quieta ni dormida. A mi cama la tengo demacrada y estoy yo sola. No me sale nada e intento escribir. Tengo tantas cosas en la cabeza ahora mismo que no me sale nada. Me sudan las manos. Se me resbalan. He apagado y vuelto a encender el móvil sin razón alguna. 
Mi madre me dijo una vez: "Tú tienes mucho amor que dar." y yo me pregunté: "Y... ¿por qué no son los demás los que tienen ese amor que dar?" Pregunta a la cual no obtuve respuesta. Mi mente y la vida no quisieron responderme. Creo, que me están respondiendo los actos. Actos, en general, no tengo fichado a ninguno. 
Hablemos de fiestas, de ocasiones bonitas. He terminado por odiarlas. Ellas me odian a mí, no me arrastran. No las quiero ya, ya no quiero nada que en su momento pedí. En algún momento esto dará su giro, es la pequeña esperanza lo que nunca se pierde. 

viernes, 9 de mayo de 2014

Igual hasta te sale.

No te equivocabas, hermano, estás muy lejos de serlo, pero inténtalo, igual te sale. Prueba.

viernes, 7 de febrero de 2014

Terminado: 02:08.

No quieres decir que te ahogas, porque entonces te ahogas. ¿Qué ocurre? que ahora mismo, a las horas que son (01:42), cogerías un vuelo y te perderías y que nadie supiera dónde estás, que sólo lo supieras tú, pero como todos sabemos, existen inconvenientes, dinero, horas, reserva de billetes... ¿ganas? de esas tienes como para rellenar todo lo que realmente te falta. Estás sumergido en un continuo estrés que no deja de hacer que te den ataques de histeria y de querer no oír tu nombre más.
¿Dramático? no, chico, la vida. Defínela como quieras.
Después, tienes un espacio de tiempo que físicamente permite que descanses y puede hacer que te realices como persona, pero... no puedes, ¿por qué? estás sumergido, no puedes.
Algún día comenté con un gran compañero:
- Filosofa conmigo, venga.
- A ver, tú eres grande, y estás en algo grande.
- Aro, la polla. (perdonad la expresión, él es así).
- Nooooo, a vé', digo que eres grande y que estás en algo grande, ¿has entendido?
- Amo' ve, me estás diciendo que soy la polla, yo te resumo lo que me dices.
- Vaaaaaaale, está bien, tú ganas, la polla (entre risas) pero, ¿has entendido lo que he querido decirte?
- Que existe algo grande y que yo estoy metido en él (?).
- Sí, pero estoy diciéndote que esa cosa, materia, es grande y tú estás rodeado por él, ¿ahora?
- Mmmmm, ¿puedo llamar a eso universo?
- No, no es el universo, eso es otra cosa, no hablo de eso, hablo de algo, de materia.
- Oh, entiendo, entonces, tú... 
- Lo que ocurre conmigo es que yo estoy metida en algo pequeño, totalmente diferente a lo tuyo pero pequeño, por eso yo soy pequeña.
- Curiosa visión.
- Gracias.
Con ese "algo" o "materia", me refería a la vida. A su vida. A la mía. Sin estar en conjunto. No estamos en conjunto. Como menciono en el diálogo, es algo totalmente diferente a lo mío. Su vida. La mía.
Filosofaba sobre nuestras vidas, espacios de tiempo y situaciones que yo introduzco dentro de la propia vida. 
Lo que busco decir con esto es que dejéis de decir que la vida es injusta o que la vida es una mierda como retrasados, mejor, decid que es vida, y que a cada uno le ha tocado vivir la suya, con situaciones mejores y peores. Destaco la situación del principio porque es una de las situaciones más conocidas con diferentes casos. 
Espacios de tiempo, situaciones, momentos puntuales, ocasiones, todo eso en conjunto. No es algo redondo, es algo a lo que se le ha llamado vida.