viernes, 18 de septiembre de 2015

¿Habéis oído hablar alguna vez del narrador externo omnisciente?

Julia era una chica de 21 años que prácticamente no sabía dónde estaba de pie, pero siempre le dio vergüenza decirlo porque se meterían con ella y eso era un hecho. Hasta que encontró a una "hermana" a la que no le dio vergüenza decírselo, porque para ella es un pilar fundamental desde que la conoció. Se dio cuenta hace meses de que ya no era una niña, pero no sabía cómo afrontarlo, se equivocó y siguió equivocándose. Eso hizo que cometiera errores que cambiarían su futuro. Tenía solución, efectivamente, pero ya no era lo que realmente quería.
Se metía y se mete en berenjenales ella sola porque es una chica tan jodidamente difícil que se mete y sale sola de todos ellos, no sé si decir que es admirable o una gilipollez. 
Aunque sus sentimientos parezcan claros, no lo están, parecían estarlo, pero no, no lo están, por eso comete también muchos errores. 
Julia es la sustituta de todos y está para todos. Llegó a pensar que sería el fallo más grande de toda su vida, ¿por qué? Porque como bien dice la palabra, "sustituta" significa ser una persona o entidad que realiza una suplencia a otra persona. Similar al juego de: "pasa la pelota." 
Su futuro se ve ahora comprometido, como cuando te decían en el instituto cuando quedaba poco: "te lo estudias todo cogido con pinzas." No sale como ella esperó, parecía tenerlo todo tan claro... aún así, oye, alguna expectativa tendrá la chiquilla, ¿no? cómo se nota que soy de Andalucía.
Julia dio las gracias a todos a los que la tiraron por tierra y siguen tirándola por tierra, a los que la tienen en un pedestal, a los que molestan, a los que tienen detalles feos... a todos, ¿por qué? por darle protagonismo. 
Da una imagen de sí misma que realmente no es, no se sabe muy bien por qué, pocas personas saben cuál es su verdadera imagen, y a veces es un problema hasta que lo sepan, porque todos quieren ayudar a su verdadera imagen, que al final termina por hacerla sentir mal, que la buena intención está ahí, pero... está en juego su amor propio también, que aunque no lo creáis, existe. 
 Acabará todo esto, no sé cómo, pero supongo que acabará y Dios quiera que bien, porque... creo que se lo merece, no es mala chica, tiene su corazoncito. 
Para los demás, parece ser que esta chica no tiene los 21, pero los tiene realmente.

"Estar en un sitio de mierda donde se me quiere." 

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