miércoles, 30 de noviembre de 2011

Días, actos, problemas.

Días que piensas que es mejor desconectar, alejarse de todo, alejarse de redes sociales, móvil, ordenador, etc.
Estás en tu cama sin nada a tu alcance, nada que te tiente a encender el móvil ni el ordenador, sólos tu cama y tú. Piensas que esos cabreos, enfados, alteraciones, tristezas no sirven de nada, que lo que te ha pasado no ha sido para tanto pero aún así te ralla, ¿por qué? porque están dentro de tí, porque ha llegado de tal manera a tí que no puedes dejar de pensar en ello, porque lo que ahora se ha convertido en un problema antes era lo que te hacía feliz, el motivo de tu sonrisa, el motivo que te hacía sentirte bien. 
Piensas que todo lo que has hecho lo has hecho sin querer, no lo has hecho queriendo. Actos que cuando llegas a tu casa y te adentras en tu habitación dices: "yo no me he comportado como debía" ¿por qué? porque antes eso no lo hacías, te das cuenta de que las cosas cambian y de que antes no hacías las cosas que haces ahora, que ahora te has convertido en una persona que se está desmadrando, ni mucho ni poco, sino que se está desmadrando. Ese momento de la vida en el que sientes un cosquilleo en el estómago cuando ves a una persona que te hace sentir diferente, te hace sonreir por el simple hecho de estar en el mundo, que cuando ves que no está, te sientes vacía, ¿por qué? porque tienes un serio sentimiento que a veces puede ser tan maravilloso, que te sorprendes, es el amor. Situaciones en las que te sientes pequeña, pequeña en el sentido de indiferente, de agena al mundo, ¿por qué? porque un simple hecho hace que te sientas así. 
Circunstancias en las que estás nostálgica, encuentras fotos, música, videos, etc y te hacen sentir así porque te recuerda a que has pasado uno de los mejores momentos de tu vida. 
¿Sabes? las musarañas existen, ¿sabes por qué? yo pienso en ellas también.




PD: Te quiero. 



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