lunes, 7 de enero de 2013

07/01/13

Frío, muchísimo frío es el que estoy pasando ahora mismo, tanto por dentro, como por fuera.
El día que deje de pasar frío en invierno será el día en el que algo me sorprenda, no preguntéis cuándo será.
Estoy harta de ser yo la que abrace para no pasar frío, harta de ver cómo los demás no pasan frío en invierno.
Encorvada, con frío, manos en los bolsillos con cremallera haciéndote daño ya que no tienes otro bolsillo donde meter las manos, nadie se da cuenta, te callas porque bueno, es igual.
¿Quién te mira? tú.
No te sientes las manos, si tocan tus manos notan hielo y te preguntan: "¿Dónde metes las manos?" tú respondes: "En ninguna parte."
De acuerdo, de tanto daño que te ha hecho el frío, termina por dolerte, pero terminan ardiendo tus manos y terminan estando rojas.
Odio esas manos, haría lo que fuese por protegerlas.
Yo sí he cogido y he metido mi brazo junto al hueco que hace el brazo de la otra persona y he apretado fuerte para que no pasase frío, o al menos, no tanto.
Dos personas pasando frío son dos personas que se dan calor mutuamente a través del frío.
¿Conclusión? odio el frío.


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