Ir al contenido principal

Lo que es, es y lo que no es, no es.

Las lágrimas no sólo son síntomas de tristeza, también son síntoma de emoción, alegría.
Un día, un grupo de personas decidieron despejarse, pero estaban juntos, como uno solo, y eran un grupo.
Ese grupo dicho día, prometieron un presente, pero no un futuro, el futuro es el mañana. 
Prometer un presente es prometer lo que está ocurriendo, porque estáis juntos.
Uno de los chicos del grupo se dijo: "hay algo que tiene que cambiar.". Os preguntaréis por qué, os lo explicaré: el chico odiaba la monotonía y.. no es que el grupo estuviese haciendo siempre lo mismo, sino que  él quería cambiar, cambiar todo él, pero sabía que le costaría.
Ese día, estando el grupo juntos, fueron a tomar el aire a un parque donde sólo había césped, y... siendo las 23:00 de la noche, una de las chicas dijo: "Oye, ¿y si nos vamos todos a vivir juntos?" 
A lo que el chico respondió: "Yo... pienso que... ¿estaremos juntos mañana?". La chica respondió: "Nos prometimos un presente, y... ¿por qué no un futuro?" el chico dijo: "Tú lo has dicho, pequeña, un presente, no un futuro." y la chica dijo: "Yo os quiero demasiado como para dejaros marchar, hemos mediado siempre todas las peleas y todas las discusiones, ¿por qué no podemos prometernos un futuro?" el chico dijo: "Peque, las cosas no solo funcionan de esa forma, un presente es lo que está ocurriendo ahora mismo, estamos tumbados en el césped, es esto lo que nos estamos prometiendo, un futuro es un mañana, ¿acaso tienes una bola de cristal que diga qué pasará mañana?" la chica añadió: "No, pero nosotros podemos hacer que ese futuro se cumpla." el chico dijo: "No estás mirando las cosas por un punto de vista realista, cielo. Vamos a ver, podemos querer hacer un futuro juntos, pero, diciéndotelo muy brusco, luego vino mamá y nos despertó, no sabes qué va a pasar mañana, ¿vas a planear tu vida? efectivamente, puedes querer realizar un futuro y luchar por él, eso es otra cosa." Y la chica dijo: "Pero entonces... ¿tenemos que vivir pensando que no podremos tener el futuro que queremos?" El chico añadió: "No, estás totalmente equivocada, hay que pensar en un futuro y luchar por él, ahora, hay que pensarlo TODO, absolutamente todo, lo que te puede ocurrir y lo que no." La chica declaró: "Entonces... ¿a qué conclusión puedo llegar?" El chico manifestó: "A que la vida es algo que está sucediendo ahora mismo, el futuro no está predestinado, es algo por lo que tenemos que luchar nosotros y que puede dar muchas vueltas, muchísimas, ni te imaginas y que bueno, hay que pensar en ello, pero no tenerlo tan, tan planeado." La chica expuso su teoría: "Es que si no se tiene planeado no se puede luchar por ello, ¿no? además, yo creo que no queda demasiado para nuestro futuro, ya que somos mayores y bueno, ya teníamos que haber pensado en ello, creo yo."
El chico dijo: "Discrepo, se puede pensar y se puede querer, pero no tiene por qué tenerse planeado, el tenerlo planeado en muchas ocasiones puede traer problemas, ¿por qué? porque puede cambiar y llevarnos sorpresas. Es cierto que no queda demasiado para nuestro futuro, pero tampoco había que tenerlo planeado años antes, es cierto que mira, estar pensando y saber qué puede ocurrir no está de mal, pero aún es pronto y lo que hay que hacer es trabajar día a día para poder llegar a lo que queremos." La chica: "Pues mira, yo creo que si queréis que estemos juntos para siempre, hay que luchar por ello y... desde ya." 
El grupo entero habla y se resume todo en: "Vayamos desde esta misma noche pensando en qué y cómo vamos a realizarlo todo y vayamos pensando." 
En conclusión, el chico cree que prometer un futuro es algo equivocado, ya que nunca sabes qué puede pasar mañana.  Pero, a pesar de eso, el chico piensa que se puede luchar por cumplir la promesa. 
Todo aquel que haya prometido un futuro, tiene que luchar por dicha promesa, ha hecho mal en prometerlo, pero ahora ha de luchar por cumplir dicha promesa. 
Esto es todo por hoy.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La chica de la habitación cuadrada.

La vida se basa en ver cómo se te va porque no sabes qué hacer con ella.
Te planteas cómo vas a decirle a tus padres que te vas y no vuelves. Te planteas cómo vas a dejar atrás una licenciatura. Te planteas cómo vas a decirle a tu mejor amiga que te vas. Te planteas cómo vas a empezar tu vida allí estando sola. Estando completamente sola, sin nadie que te ayude y sin nadie a quien acudir. A tu familia la tienes aquí. Tus amigos los tienes aquí. Ojo, también te planteas quién te recibirá de tus amigos cuando vuelvas, quién se quedará contigo.
Te planteas que es lo que más quieres en el mundo y lo sola que te vas a sentir cuando estés allí.
Te planteas el miedo que te da y lo que dejas aquí, pero la segunda parte de esa cuestión es actualmente de menos prioridad pero no de menos importancia.
Fundamenta sus argumentos según sus prioridades en lo que respecta a su vida y a su persona. Por eso sabe demasiado bien qué está haciendo.
Todo lo veis sencillísimo, pero no tenéis ni puta idea d…

:3

¡Hola de nuevo! Voy a ejercer una de mis funciones principales actuales. 

Había una vez un chico que cuando tenía quince años comenzó a salir con una chica que tenía dieciocho. Este chico sentía una cierta atracción hacia esa chica y esa chica se enamoró del chico, pero hasta que él no dio el paso de confesarle que le gustaba, no empezaron a salir juntos. 
Pasaron cinco meses juntos, unos momentos bonitos, unos momentos difíciles y... finalmente, pasado ese tiempo, rompieron, ¿Por qué? porque el chico no se sentía cómodo con ella, se sentía agobiado, así que dejó que se fuera y rompieron.
El chico, que seguía teniendo quince años, pensó realmente que no lo pasaría mal, que fue él el que rompió con ella y él no lo estaba pasando mal, y pensó: "a vivir.". Lo que realmente no sabía es lo que le iba a venir después.
El chico terminó sus estudios, pasó unos años teniendo su rutina diaria, pasando unos momentos algunos dulces y otros amargos, como todo en la vida. Hasta que... cumplió…

06/02/2018.

"Lo siento, siento mucho no haber controlado mi fuerza interior, lo siento de verdad en el alma, estoy intentando concentrarme y no puedo. Me cuesta muchísimo controlarlo, juro de verdad que lo intento, pero me cuesta. Intento ser lo más honesta y sincera posible, pero sobre todo honesta, pero hay veces que me cuesta. Lo siento muchísimo y pido perdón públicamente por no saber controlar mi fuerza emocional.
No pretendo hacerle daño a nadie con esto, ni pretendo que nadie me lo haga a mí. Yo lo hice hoy y pido disculpas por ello. Las fuerzas y mis emociones me pierden, mucho, a veces no soy persona cuando me comporto así, juro de verdad que lo siento. La vida en esa situación me perdió, algunos detalles insignificantes hace que yo me convierta en otra persona.
Y no pienso justificar eso con nada, espero que sepáis disculparme."
Palabras dichas públicamente por alguien, dejémoslo en anonimato, cuya vida es básicamente profesional. Su vida emocional se basa en un estancamiento …